jueves, 7 de mayo de 2026

 

Las capillas callejeras de Trujillo

 

Las representaciones a Nuestra Señora, estaban reservadas para el escudo de la ciudad, repartidos en puertas de acceso a la villa, bóvedas de las iglesias, etc.

El escudo de armas de la ciudad fue confirmado por el rey Fernando III, según la venerable leyenda que nos cuenta que la Virgen auxilió a las tropas cristianas en la conquista definitiva acaecida el 25 de enero del año 1232. En el escudo de armas aparece: "En campo de plata una imagen de Ntra. Sra. de la Victoria, puesta encima de la muralla almenada de dos torres, todo de gules y mazonado de plata".

 

Como ya hemos indicado, Ntra. Sra. de la Asunción, titular de la iglesia de Santa María, sería la imagen que recibiría culto y sería la más venerada hasta la fecha citada. Tuvo muchas alhajas y ricos vestidos como se desprende del Inventario realizado en 1729[1]. Esta imagen desapareció en 1809. Su lugar en el retablo le vino a ocupar una imagen de Ntra. Sra., actual titular de la parroquia, obra del escultor Modesto Pastor, natural de Valencia[2].En un Libro de Cuentas de la parroquia podemos leer: "Es tradición que en la invasión francesa del presente siglo desapareció la imagen de Ntra. Sra. de la Asunción, patrona de la iglesia de Santa María; llevándose los preciosos vestidos de su uso al extranjero, algunos se pudieron rescatar. El camarín quedó sin imagen, cuya falta se suplió en el año mil ochocientos diez y siete por el Sr. Marqués de Santa Marta que donó un magnífico lienzo a la iglesia, representando el misterio de la Asunción de Ntra. Sra., se colocó en el centro del retablo mayor desde lo alto del tabernáculo hasta cubrir el escudo final de aquel ocultando por sus dimensiones, el camarín y siete cuadros más del retablo. En mil ochocientos ochenta y dos se trasladó este lienzo y hoy está colocado en la nave del baptisterio frente a la ventana grande de Mediodía[3] y puesta en el camarín una imagen de talla que representa dicho misterio estando la Virgen sentada sobre una nube, subida por dos mancebos preciosos, circuida de rayos dorados en grupo de unos dos metros y treinta centímetros de altura, por uno y doce de ancho, es obra del escultor de Valencia del Cid don Modesto Pastor, encargada por el cura párroco de esta iglesia y costeada por los fondos de la fábrica, siendo su coste nueve mil reales. Llegó esta imagen a Trujillo a últimos de abril de 1882; estuvo, hasta su traslado en procesión, en la casa del presbítero don Agustín Solís, en la calle Nueva, quien había concebido el pensamiento de traer esta imagen en el tiempo que fue ecónomo de esta parroquia"[4].

 

En un recorrido por las calles trujillanas nos vamos a detener a contemplar algunas de las capillas callejeras que aún existen en Trujillo, aquellas que recibieron las oraciones de los fieles transeúntes.

 

De las siete puertas que abrían la cerca de murallas, mirando hacia la ciudad, existieron varias capillas que albergaron una imagen titular. Por ejemplo, en el arco de Santiago hubo una imagen de Santiago Matamoros, en la puerta de las Palomitas o San Juan, una imagen de San Juan que dio nombre a la puerta y que fue realizada por Jerónimo González en el año 1554; y, en la del Triunfo, una capillita que albergaba una imagen pictórica de la Virgen de la Victoria, que había ejecutado el pintor Muriel Solano en 1575, acorde con la tradición de que allí se apareció la Virgen a los ejércitos cristianos en la reconquista de la villa. En la actualidad, hay una escultura de la Virgen de la Victoria, moderna.

 

También quedan las capillas callejeras emplazadas que el Cañón de la Cárcel donde hubo una pintura de la Virgen de la Victoria ejecutada en 1575 por Muriel Solano[5], calle de Afuera donde se dio culto a una imagen de Nuestra Señora de mármol que actualmente conserva la familia que vive en la casa en cuya fachada está la hornacina (la que está en la hornacina es una copia) o la capilla que hubo en la calle de Sillería, de la que no queda rastro alguno. Retablos callejeros que unían la plaza mayor con la villa.

Hemos de mencionar la hornacina practicada en la Puerta del Triunfo, arco apuntado,  donde se venera una imagen de piedra de la Virgen de la Victoria, ejecutada en 1960 por el cantero trujillano Antonio Serván y donada por el sacerdote don Manuel Rubio Cercas. Puerta por la que según una leyenda venerable entraron las tropas cristianas en la reconquista definitiva de 1233. Los escudos de los Bejaranos, Altamirano y Añascos campean en el Arco en su muro interior y, en el paramento exterior, el escudo de los Reyes Católicos con el águila tenante de San Juan (la puerta fue restaurada a finales del siglo XV). El gobierno de la ciudad y su tierra se confía en un principio a los Altamiranos, Bejaranos y Añascos, que recibirían privilegios de población y señorío sobre casa-solar con importantes rentas y tierras en el territorio[6]. La distribución de los cargos es una recompensa por parte de la corona a las más importantes familias que participaron en la reconquista. El concejo estaría formado por dos alcaldes y dos alguaciles durante un período bianual, después serán los regimientos en un total de ocho regidores y una duración de cuatro años. A principios del siglo XVI[7], el gobierno municipal se encuentra detentado por caballeros que, divididos en los tres linajes citados, controlan y acaparan los cargos concejiles. Los regidores, a quienes se confía el gobierno de la ciudad y su tierra, son elegidos de entre una serie de familias y adquieren unas posibilidades de enriquecimiento y control que proporciona el poder, distribución entre los linajes que se extiende igualmente a cargos menores que integran el gobierno local: fieles, mayordomos, procuradores, etcétera[8].


 

1.- La Virgen del Reposo

 

La capilla de la Virgen del Reposo se encuentra en el ábside de la iglesia que se alza majestuosa en la Plaza Mayor. Ostenta el nombre del santo obispo de Tours.  Próxima a dos torres vigías (el Castillejo y otra en el camino de Fontalba), y en el inicio de la calle Ballesteros (el gremio de fabricación de ballestas). Aquí se encontraba ya un primer centro de un dinamismo social. El lugar, cercano a los arrabales de Huertas y Belén, donde habitaba una población netamente agraria-ganadera, sería el más adecuado para obtener una asistencia importante de los campesinos, a quienes interesaba vivamente los temas tratados en aquel concejo, y no nos extraña que esta práctica no fuera del todo novedosa, sino consecuente con una tradición de origen árabe.

 

Este primitivo núcleo urbano, mercado-iglesia, junto al que pronto se añadirían las Casas Consistoriales, será el epicentro virtual de una ciudad, que desde aquí y siguiendo los caminos se expandiera por irradiación.

 

La primera noticia sobre construcciones en la primitiva  plaza del mercado, luego Plaza Mayor, data del 18 de mayo de 1353. Aquel día se reúnen el Concejo cerca de la iglesia de San Martín "para tratar del amojonamiento del Berrocal que en este año hizo González Fernández Añasco"[9]. Al igual que ocurriera en la Edad Media con la iglesia de Santiago Apóstol, la de San Martín fue durante cierto tiempo el lugar donde se reunía el Concejo de Trujillo.

 

En un documento de 1526, se indica que se había iniciado la construcción de una cabecera más amplia para cuya fábrica se solicita subvención pública: "que por estar en la plaza desa Cibdad corre a ella muchas gentes, los dichos parroquianos movidos por caridad y celo de servir a Nuestro Señor, acordaron juntamente con al dicho cura, beneficiados e clérigos, la obra de la dicha capilla mayor de la Iglesia, y con las limosnas que para ello dieron, se comenzó a labrar y está comenzada aquélla..."[10]. En 1529 aún no se había terminado la obra por lo que se reitera la petición de ayuda al Concejo argumentando "...que dicha Iglesia es de las principales de la dicha Cibdad y que por estar en la plaza todos los forasteros y la mayor parte de los vecinos desaCibdad van a oir misa a dicha Iglesia y que por esta causa tiene necesidad de se reedificar acrecentar para que el culto divino se pudiese celebrar con la reverencia y acatamiento debido  y porque es muy pobre...".

 

En el siglo XVI se lleva a cabo las obras de ampliación de la pequeña ermita de San Martín hasta convertirla en un majestuoso templo. Al crecer el vecindario tras muros de la Villa, la ermita de San Martín quedaba pequeña para atender a los actos litúrgicos ampliándose la fábrica desde el ábside, en 1526, desapareciendo el cementerio que se encontraba en las cercanías del templo[11]. Desde el año 1538 interviene en su fábrica el gran maestro trujillano Sancho de Cabrera[12], interviniendo también en ella los canteros Diego de Nodera, Juan de Fradua, Pedro Hernández y Pedro Vázquez, el día 2 de octubre de 1540 se terminaba de cerrar la capilla mayor. En 1544 ya se inició la construcción de la torre de las campanas, bajo la cual se situaba la capilla bautismal[13]. Cabrera se ocupó de la fábrica el coro entre el 30 de enero y el 21 de octubre de 1553; consta que en distintas fechas trabajaban en esta obra del coro, bajo la dirección de Cabrera, Alonso Becerra y su hijo Francisco Becerra- al que ahora se llama "el moço"-, primera referencia artística del que sería gran arquitecto americano[14].

 

En el ábside de la iglesia de San Martín de Tours se encuentra una pequeña hornacina de la Virgen del Reposo. Se trata de una capilla callejera, abierta a la plazuela, paso obligado del camino de Castilla antes de acceder a la Plaza Mayor. Bajo un arco conopial se alberga la hornacina, escoltada por dos columnas abalaustradas que sustentan el entablamento y un frontón triangular de sencillo molduraje. Sobre un pedestal de capitel corintio, en versión del siglo XVI, aparece la Virgen coronada con el Niño desnudo. Viste la Virgen María túnica y manto, inclinando suavemente la cabeza y posando sus pies sobre un serafín de alas explayadas. El paramento exterior se anima con esgrafiados geométricos y temas vegetales. El conjunto estaba guarnecido por un tejaroz corrido entre los dos contrafuertes, conformando una capilla abierta. Esta capilla mariana estaba guarnecida por un tejaroz corrido entre los dos contrafuertes de la iglesia, conformando una capilla abierta. Presenta el frontal bellos esgrafiados con trama romboidal y motivos geométricos  y vegetales entrelazados[15].

 

Es obra de 1566, según nos refiere un Acuerdo capitular del 2 de abril, en que el concejo trujillano ordenaba la colocación de una imagen de Nuestra Señora del Reposo. Obra realizada por el maestro Pedro Hernández Tripa, autor de la cruz de la calle del Estudio (desaparecida), y diseño de Sancho de Cabrera, que por aquellos años remataba las obras del templo de San Martín. Pronto surgió la devoción a la Virgen del Reposo entre los convecinos, de hecho, en 1569 en el testamento de Francisco de Sotomayor, una de las cláusulas especificaba: “Item mando que se eche un chapitel de madera forrado de hoja de lata en la imagen de Nuestra Señora del Reposo que está a las espaldas de la capilla de Sant Martín de tal manera que la ymajen no reçiba daño con el hostigo del agua y que se pague lo que para ello fuere menester”.

 


Bibliografía

 

 

FERNÁNDEZ, fray Alonso: Historia y Anales de la ciudad y obispado de Plasencia. Cáceres, 1952.

 

SÁNCHEZ RUBIO, M. A: El concejo de Trujillo y su alfoz en el tránsito de la Edad Media a la Edad Moderna. Badajoz, 1993.

 

SANTA CRUZ, José de: Crónica de la Provincia franciscana de San Miguel. Colección “Crónicas Franciscanas de España”, núm. 19. Reproducción facsímil de la única edición de 1671. Ed. Cisneros. Madrid, 1989.

 

SOLÍS RODRÍGUEZ, C.: "El arquitecto trujillano Sancho de Cabrera". Actas del V Congreso de Estudios Extremeños, 1976.

 

SOLÍS RODRÍGUEZ, C: "El arquitecto extremeño Francisco Becerra: Su etapa extremeña". Revista de Estudios Extremeños. Tomo XXXIX. Badajoz, 1973.

 

 

TENA FERNÁNDEZ, J: Trujillo, histórico y monumental. Gráficas Alicante, 1967.

 

 

 



[1]Libro de Inventario y Rentas de Santa María, 1729. Archivo parroquial de Santa María.

[2]Libro de Cuentas, 1852-1889. Archivo parroquial de Santa María, fols. 53 y 53 vº.

[3]En la actualidad ha sido restaurado (abril, 1992) por el equipo de restauración madrileño de don Javier Bacariza, está colocado en el crucero de la iglesia de San Francisco de Trujillo, filial de Santa María.

[4]Libro de Cuentas de Fábrica, 1852-1889. Archivo parroquial de Santa María de Trujillo, fol. 53 vº.

[5] También pintó y doró la imagen de San Gregorio para las Casas Consistoriales que realizara Juanes de la Fuente en 1582. Libramiento, 6 diciembre de 1582: “ en este día se mandaron librar a Juanes de la Fuente, diez ducados para la  fechura de una imagen de San Gregorio que fizo para la sala del Ayuntamiento”. Archivo Municipal de Trujillo. “El 6 mayo de 1583 mandaron librar a Muriel Solano, pintor, 14 ducados porque pintó y duró la imagen de San Gregorio para la capilla del Ayuntamiento”. Libramiento. Archivo Municipal de Trujillo.

 

 

[6] FERNÁNDEZ, 1952, 356.

[7] Es importante destacar que en algunos documentos existentes en el Archivo Municipal, fechados en el siglo XV, se hace ya referencia a la “plaça del arraval”. Por lo que atañe al desarrollo urbanístico, las Casas Consistoriales desde el año 1428 ya estaban situadas  en "la Facera de la plaza", en tiempos de los monarcas católicos se van a reformar por indicación de la Reina Isabel I. En 1485, trabajaban en ellas el maestro Juan Martínez Tostado el viejo. En documentos de finales del siglo XV se hace referencia a la iglesia parroquial de San Martín, situada en la “hazera de la plaça della” lugar en el que “se reunía el conçejo a canpana tañida so el portal de la yglesia de sant Martin de la dicha çinbdad”. Carta de poder del concejo de Trujillo a Diego Alonso de Tapia y Álvaro de Loaisa, regidores, para que, junto con los representantes del monasterio de Guadalupe, solucionen y lleguen a un acuerdo sobre los diferentes pleitos y debates que tienen ambos sobre tierras y ganados en Madrigalejo (10 octubre de 1488). Archivo Municipal de Trujillo, legajo 3. 1, fols. 210 r- 211 v; Real Provisión del príncipe don Juan al corregidor de Trujillo para que le envíe la información que éste recabe sobre el derecho que pretenden tener Juan de Chaves y Juan de Vargas a elegir los alcaldes de la Hermandad (5 julio de 1496). Archivo Municipal de Trujillo, legajo 3. 1, fols. 38v- 39v.

[8] SÁNCHEZ RUBIO, 1993, 105.

[9] Archivo Municipal de Trujillo, legajo 5, documento 1.

[10] Archivo Municipal de Trujillo, Acuerdos, número 18, 1525-1526, fols. 86-87 vº.

[11] Fueron necesarias por parte del Ayuntamiento la compra de algunas casas Véase el importante trabajo de SOLÍS RODRÍGUEZ, 1976, 143.

[12] Sería una importantísima obra para el maestro, avecindado en sus proximidades y quedando constancia en su Testamento de su voluntad de ser enterrado en la citada iglesia. Testamento de Sancho de Cabrera, 31 de mayo de 1574. Archivo de Protocolos de Trujillo. Francisco de Villatoro, 1574, legajo 19, fols. 334-336. En Apéndice documental. Documento 1.

[13] Véase documento 5. Apéndice documental.

[14] Archivo de Parroquial de San Martín, Libro de Cuentas de Fábrica (1538-1590). Gasto de la obra del coro, 1553. Véase el trabajo de SOLIS RODRIGUEZ, 1973, 22.

[15] Según el profesor Sanz Fernández, esgrafiados de compleja trama de clara ascendencia gótico-mudéjar. SANZ FERNÁNDEZ, 165.2011.








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