sábado, 3 de octubre de 2026

 

LIENZO PICTÓRICO DE UNA PROCESIÓN EN LA ERMITA DE LA FUENTE SANTA DE ZORITA

 

En la ermita de Nuestra Señora de Fuente Santa de Zorita, se conserva un lienzo pictórico de cuatro metros de largo por setenta centímetros de ancho, que representa la procesión que se realizaba el lunes de Pascua con la imagen del titular San Pablo[1]. Es un curioso desfile procesional al que asisten numerosos personajes. Encabeza la procesión un hombre que porta sobre sus espaldas, un peregrino con su bordón, de cuyo extremo pende la calabaza. Le siguen seis hombres que van tocando instrumentos y algunos danzarines. A continuación, seis hombres forman un curioso montaje en altura de tres cuerpos, semejante en la actualidad al hombre llamado Caragol, con otros más, que se apilan en altura en algunas festividades de poblaciones catalanas[2].

Continuando con el cortejo procesional, doce caballeros vestidos con ropajes del siglo XVIII, siguen a los danzarines. Cinco de los caballeros portan banderas. Les sigue la cruz parroquial con manga de tambor, que lleva un sacristán, acompañado de otros dos, para turnarse en la procesión. Junto a ellos un monaguillo con una campana. También están los jóvenes “candeleros”, cuatro mozos llevando cada uno una vela en la mano. Los mozos que, sin duda alguna, recogían la limosna de la Candela de los domingos de Cuaresma y que tenían su puesto de honor en la tradicional procesión denominada del voto de la Candela. Cuatro clérigos  portan la imagen de San Pablo con sus atributos, la cruz-espada y el libro, titular de la iglesia parroquial de Zorita. Sigue a la imagen el palio, cuyas varas sostienen cuatro caballeros vestidos con trajes elegantes y otros cinco caballeros portando sus bordones. Entre estos últimos y las trece mujeres que aparecen al final va un caballero sin bordón.  Esta sería la versión de la obra original.

Don Joseph María Rossell, casteller de la Colla Jove dels Xiquets de Tarragona, realizó un estudio comparativo del cuadro que publicó y fotografió don Teodoro Fernández en el añ0 1972, con la fotografía realizada por Rossell en el año 2000[3]. En este análisis comparativo se observa claramente que el lienzo que actualmente se encuentra en el paramento de la subida de la escalera al camarín no es el mismo que el que existía en 1972. Estoy de acuerdo con el Sr. Rossell que se ha intentado hacer una falsificación del cuadro original, no coincide en múltiples aspectos, la posición de las piernas de los músicos y grupo de danzarines, el grupo de caballeros abanderados no se corresponde con la obra original, han desaparecido las calabazas que argumentaba don Teodoro Fernández, y en el actual portan lanzas; el grupo de la cruz procesional es totalmente distinto, así como los portadores de la imagen de San Pablo; el grupo de peregrinos del lienzo original que portan calabazas poseen un tamaño menor que en el lienzo actual y el grupo de catorce mujeres que van en la procesión, son figuras hieráticas que no se corresponden con las mujeres pintadas en el lienzo actual, además no coinciden las vestimentas. Podemos concluir que el lienzo que se conserva en la actualidad en Fuente Santa no es el mismo que el original, y esta conclusión la refrendamos sin entrar en más detalles como las plumas de los danzantes, el tañedor de laúd, la batuta del director, los palillos del tamborilero o los lazos de los estandartes, como afirma el Sr. Rossell muy acertadamente.

El 25 de enero, fiesta de la Conversión del Apóstol San Pablo, el Cabildo y la ciudad trujillana organizaban una procesión con la imagen de la Virgen de la Coronada, partiendo de su propia ermita y acompañada por el Cabildo Mayor de Beneficiados y Capellanes, justicias y pueblo devoto. Era protocolaria una visita a Santa María, la mayor, y ante la Madre de Dios se cantaba una antífona litúrgica mariana, entonando el preste la oración final correspondiente, para dar gracias a la Soberana Señora por su eficacísima intervención, claramente milagrosa, en la decisiva liberación de la ciudad del poder de los árabes, ocurrida el día 25 de enero del año 1233. Y justamente el mismo día se celebraba otra procesión en Zorita, partiendo de la iglesia del apóstol San Pablo, con la imagen del santo titular para llegar a la ermita de Ntra. Sra. de Fuente Santa celebrando allí una misa solemne.

 

         Existen referencias a “Fuente Santa”, no como ermita sino como terreno ya en el siglo XIV, en tiempos del monarca Alfonso XI[4]. En tiempos de este monarca hubo un deslindamiento de varias caballerías del concejo, entre ellas se encontraban La Zarza, Fuente Santa y Zorita[5]. Estas caballerías se explotaban para pasto o a pasto y labor como otras dehesas. El concejo generalmente las arrendaba por uno o varios años, tal y como hemos explicado con anterioridad.

 

         El terreno de Fuente Santa formaba parte de “las caballerías” que tenía Trujillo en esta zona. Dehesa cuyo origen estaría en el reparto de tierras realizado después de la Reconquista a caballeros, pero no cumplieron su fin y quedaron en poder del concejo. Fuente Santa fue una de ellas[6], que por el valor de sus ingresos engrosaba el mayor número de maravedíes a las arcas de Trujillo, además de La Zarza, Zorita, Cañamero, Los Cerros, Navacebrera, Las Abiertas y El Turcal.

 




 



[1] Procesionario que lleva el Cabildo Mayor de Beneficiados y Capellanes de la ciudad de Trujillo en todas las procesiones ordinarias y extraordinarias que hace en el año, el cual es hecho de orden de dicho Cabildo Mayor, por don Antonio García de Zejos, Beneficiado propio de la Santa Vera Cruz y Capitular de dicho Cabildo. Año 1720. Este libro se encontraba en la iglesia de Santa María la Mayor de Trujillo. El último en estudiar dicho libro fue don Teodoro Fernández Sánchez, de hecho, en el periódico La Opinión de Trujillo y en los Coloquios Históricos de Trujillo, hizo mención en varias ocasiones a este libro. En la actualidad no se conoce su paradero. Convendría tenerlo custodiado en la parroquia de origen (Santa María la Mayor de Trujillo) pues nos ofrecería muchas luces acerca de estas procesiones que se realizaban desde las parroquias a las ermitas y viceversa.

 

[2] FERNÁNDEZ SÁNCHEZ, T: “Una torre humana”. Revista de Estudios Extremeños, tomo XXVII – II –1972, pp. 291-295.

 

[3] ROSSELL I MAYO, J. M: “Análisis comparativo del cuadro representante de una procesión con torre humana que se exhibe en la ermita de Fuente Santa de Zorita”. Revista de la Sociedad Arqueológica de Extremadura, núm. 2, año 2002, I época, pp. 147-158.

[4] Los primeros testimonios sobre la existencia de la ermita se remontan documentalmente a mediados del siglo XVI. Lo cual no quiere decir que no existieran Libros eclesiásticos anteriores. Comprobamos documentalmente que, al menos desde el siglo XVI, ya hubo cabildeos y serias discrepancias en torno a la propiedad de la imagen y su ermita, dando origen a un largo pleito jurídico. Pleitos que quedaron anotados en las Cuentas de mayordomía de la Fuente Santa, rendidas el 18 de julio de 1559.

[5] Archivo Municipal de Trujillo, leg. 5, núm. 15.

 

[6] Archivo Municipal de Trujillo, leg. 64, fol. 3 vº. Se arrendaban por el concejo por uno o varios años tras celebrarse una subasta pública. Archivo Municipal de Trujillo, leg. 7 ss, núms. 1-5 (años 1478-1518).