CRUCES DE TÉRMINO Y CRUCEROS DE ACEITUNA
(CACERES)
Municipio
de la provincia de Cáceres localizado entre los 40° 09’ de latitud norte y los
6° 19’ de longitud oeste. La extensión del término municipal este 41 km² y el
casco urbano está situado 472 m de altitud. El término municipal se asienta en
el piedemonte de la Sierra de Santa Bárbara, resultando un relieve quebrado,
incrementándose las cotas en sentido noroeste.
En
el término municipal de Aceituna se ha encontrado un altar de sacrificios y
varios petroglifos[1].
De
época romana son dos epígrafes rupestres de aparición reciente que documentan
una operación de delimitación territorial entre comunidades. Están grabados
sobre granito y se localizan respectivamente en los municipios de Aceituna y Montehermoso.
No
volvemos a tener noticias históricas del municipio hasta la Baja Edad Media,
tan solo destacar la existencia de varias tumbas antropomorfas, posiblemente
visigodas. Aceituna como aldea medieval
fue fundada en el siglo XIII como aldea del Señorío de Galisteo, concretamente
en el año 1290, figura en un acta notarial fechada en Plasencia. En aquella
época Aceituna era aldea sujeta al señorío de Galisteo. Dicho señorío lo
componían, además de Galisteo y Aceituna, las localidades de Aldehuela del
Jerte, Carcaboso, Guijo de Galisteo, Holguera, Montehermoso, Pozuelo, Riolobos
y Valdeobispo.
En 1429, el rey Juan II
hizo donación del Señorío de Galisteo a Don García Fernández Manrique, Conde de
Castañeda y Osorio, uno de cuyos herederos obtuvo en 1451 el título de Conde de
Galisteo, título que se elevó a Ducado en 1631. A él pertenecen los pueblos de
Pasarón, Pozuelo, Torremenga, Montehermoso, Baños, Riolobos, Holguera,
Aldehuela, Carcaboso, Valdeobispo, Aceituna.
Aceituna se emancipó como municipio en el
año 1837, junto con el resto de los pueblos del señorío. A la caída del Antiguo Régimen la localidad
de constituye en municipio constitucional en la región de Extremadura (Partido
Judicial de Granadilla), entonces conocido como Aceytuna.
I.-
Cruz de la ermita del Cristo de las Angustias
La
ermita del Cristo de las Angustias es una sencilla construcción del siglo XVI,
frente a la portada de acceso a la misma se eleva una cruz del siglo XX, según
consta en la leyenda inscrita en su base: “COLOCO SIENDO PARROCO, AÑO DE 1919”.
Sobre una piedra circular de cantería que es una piedra de contrapeso
reaprovechada se eleva la cruz con fuste
de sección cuadrado que se apoya en una base cúbica de cantería y sobre un
pedestal redondeado.
II.-
Cruz del Agua
La
pobreza artística de esta cruz/crucero no está en consonancia con la riqueza de
tradiciones que se daban en torno a ella, según el vulgo popular y la
peculiaridad de haber sido tallada en la misma roca en su culminación. Podemos
decir que más que de un crucero debemos hablar de una cruz sencilla de sección cuadrada que se levanta sobre una
roca natural de la que nace directamente.
No solo los dólmenes son objetos
de cristianización, también los menhires como el sorprendente caso que nos
ocupa, colocándose una cruz en su cima. Desde la Edad Media algunos dólmenes
y menhires han sido cristianizados. Es difícil establecer una
fecha aproximada para catalogar esta cruz, observamos en un lateral del
pedestal o base de la misma un círculo labrado en la misma piedra,
presumiblemente pieza de acarreo reutilizada y que es muy semejante al resalte
circular que servía en las prensas olearias para soportar el capacho contenedor
de las aceitunas sobre el que actuaba la potencia del brazo con contrapeso. Hemos de tener en cuenta
que en Aceituna se han localizado restos de la Prehistoria y de la
Protohistoria, sobre todo en el paraje conocido como “las Lagunas de Tejares”,
así como piedras mojones o hitos en los caminos, concretamente una lápida sepulcral ha sido reutilizada como
mojón de término, próxima a la ermita y cuya transcripción es: “ICI /BORA /
FLACI / NOSA / UTE / UTI / DREC / ISCE /TER” (la piedra está partida, por ello,
su texto está incompleto)[2].
[1] PAULE
RUBIO, Á: “Tumbas antropomorfas, santuario y petroglifos de Aceituna”. Actas de los XXXII Coloquios Históricos de
Extremadura. Trujillo, 2002.
[2] Buscando los paralelos de este epígrafe.
Según una delimitación territorial de época de Vespasiano, formada por dos
inscripciones rupestres, la una en el término de Montehermoso y la otra en el
término de Aceituna, concretamente al sitio de la Dehesa de Navalaguija
(Publicación de Enrique Ariño y Ángel Paule en la revista francesa Aquitanie).
Una delimitación de términos exige más de dos mojones epigrafiados. Esta piedra
totalmente amputada en su materia y texto, no sería muy difícil pensar que en
su día ocupó un lugar de delimitación. Estos epígrafes son bastante crípticos.
Con las dos rocas epigrafiadas y, si esta fuera una tercera, definiría el
trazado de un límite y con ello restituir el trazado del “finis”. Vid. PAULE
RUBIO, Á: “Tumbas antropomorfas, santuario y petroglifos de Aceituna”. Actas de los XXXII Coloquios Históricos de
Extremadura, op. cit.
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